El Juicio de faltas que nunca gané.
Voy a contar el desarrollo del juicio de faltas que el otro día se celebró en Madrid y en el cual intervine (lo que pude).
Al comenzar el juicio y suspender porque no se habían presentado algún testigo, el juez, cuando iba a salir de la sala de vistas se dirige a mí y me conmina a negociar con la otra parte “pues es una pena que su cliente resulte condenado por una tontería como esta” lo que me hacía ver que este juicio de faltas estaba perdido, y aún no habían declarado los testigos… Al cliente le logro convencer a duras penas de que debe negociar pues le saldrá más barato y no saldrá con una condena penal de los juzgados.







